Angela Merkel: presenciando la masacre de la democracia turca

Merkel se equivocó al oponerse a la adhesión de Turquía a la UE en 2005. Ahora se equivoca al apoyar a su autocrático líder.

La visita a Turquía de la canciller alemana, Angela Merkel, es la tercera en tan sólo seis meses - un nuevo precedente en las relaciones turco-alemanas. Nadie se opone a sus frecuentes apariciones. Por el contrario, muchos en Turquía creen que no debería haber esperado hasta que la crisis de los refugiados haya golpeado a Europa. Vamos a recordarle los inquietantes acontecimientos que se ha empeñado en dejar de lado.

Su visita se produce una semana después de que yo haya sido despedido de Zaman, el periódico en el que había trabajado durante 22 años, a raíz de su confiscación ilegal por parte del gobierno del AKP.

Zaman, el periódico de mayor circulación de Turquía, está ahora casi completamente bajo el control de Recep Tayyip Erdoğan. Actualmente es cada vez más raro leer artículos sobre el líder del principal partido de la oposición en una portada de cualquiera de los 35 diarios de Turquía. Los canales de televisión que insistían en emitir programas anti-Erdoğan han sido retirados de las redes y las plataformas digitales. Turquía se encuentra entre los países con mayor número de periodistas encarcelados, y Erdoğan amenaza públicamente a periodistas y periódicos.

Apenas la semana pasada, el gobierno del AKP presentó un proyecto de ley que permite el procesamiento de muchos diputados del pro-kurdo HDP, la fuerza opositora más fuerte contra el sueño de Erdoğan de una presidencia omnipotente.

Cerca de 2.000 personas han sido llevadas a juicio por insultar supuestamente a Erdoğan - aproximadamente tres personas por cada día que ha pasado desde que se convirtiera en presidente. De los 12 presidentes de la República de Turquía, Erdoğan establece un récord en cuanto a sentirse ofendido. Al parecer es insultado tan fácilmente que va a cruzar sus propias fronteras y enviar a un ciudadano alemán a juicio - con la aprobación de Merkel.

Cuando 1.128 académicos firmaron una petición que solicitaba una solución pacífica al conflicto kurdo, Erdoğan los acusó de traidores. Cerca de 50 de ellos perdieron sus puestos de trabajo, y cuatro de ellos fueron encarcelados.

Erdoğan se aseguró el voto kurdo con la promesa de una solución pacífica al conflicto. Ahora se parece más a los generales del ejército de la década de 1990, que se negaron categóricamente a apoyar el compromiso político. Y mientras Erdoğan hace un show de su ayuda a la UE para detener el flujo de refugiados, está creando su propia crisis interna.

Según la UE, 400.000 personas se han convertido en desplazados internos, personas que huyen de la violencia en el sureste del país que se desencadenó el pasado mes de agosto y que terminó con años de alto el fuego entre el Gobierno turco y los rebeldes kurdos.

El informe del Parlamento Europeo sobre Turquía aprobado a mediados de abril "condena" al gobierno 10 veces y "desaprueba" sus políticas en seis ocasiones. A juicio de los propios eurodiputados, este es el informe más comprometedor del Parlamento Europeo desde que Turquía pasó a ser candidato en 1999. El Parlamento diagnostica correctamente la situación: el poder judicial ha perdido su independencia y ya no hay ninguna separación de poderes.

Sin embargo, la Comisión Europea y el Consejo, profundamente influenciados por Merkel, pintan un cuadro diferente, alegando que Turquía está en el camino correcto hacia la adhesión.

Esto no es sorprendente. Erdoğan ha tenido un éxito sorprendente a la hora de asegurarse el silencio de los líderes europeos - Merkel en primer lugar - a pesar de sus incesantes y asombrosos ataques hacia la democracia turca.

El trato es simple: Erdoğan mantiene a los refugiados lejos de Europa y la UE se mantiene en silencio en relación a lo que él hace en su país. En Bruselas es un secreto a voces que la decisión de posponer el informe de situación de la Comisión correspondiente al año 2015 hasta después de las elecciones nacionales turcas de noviembre fue resultado de la insistencia de Merkel.

Merkel ha optado abiertamente por el silencio en lugar de la acción. Claramente su objetivo es apaciguar a Erdoğan y asegurar su cooperación - sin importar que la democracia turca esté siendo masacrada a plena luz del día.

La canciller alemana se equivocó al oponerse a la posible adhesión de Turquía en 2005, en un momento en que el gobierno del AKP estaba presionando para realizar reformas. Pero se equivoca de nuevo al apoyar a un líder autocrático para que detenga la marea de refugiados que llegan a Europa.

Es hora de dejar de fingir que Erdoğan y su gobierno del AKP pueden acercar a Turquía a las normas de la UE. Los demócratas turcos creían que la UE podría asentar el país hasta convertirse en uno plenamente democrático. En lugar de ello, está ayudando a demoler los sueños que tanto ansiamos.

Selçuk Gültasli es el ex jefe de la oficina de Zaman en Bruselas

Avatar
Nombre
Enviar comentario
Quedan:
Su comentario ha sido enviado al administrador.×
El usuario se compromete a utilizar los servicios ofrecidos de: Chat, blogs y comentarios a contenidos de la Web de conformidad con la ley, con las presentes Condiciones Generales de uso, con la moral, con las buenas costumbres generalmente aceptadas y con el respeto al orden público. En ningún caso se permitirá la publicación de contenidos que de forma manifiesta fomenten el odio, defiendan la actuación o ideales de cualquier tipo de grupo u organización terrorista, el desprecio o la discriminación por motivos de nacimiento, raza, sexo, religión, nacionalidad, opinión o cualquier otra circunstancia personal o social. No se tolerarán aquellos mensajes que atenten contra el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar, a la propia imagen o violen secretos empresariales de terceros. Tampoco se tolerarán, sea cual sea su fin, ni los intentos de suplantar la identidad de terceras personas ni la publicación de datos de contactos privados. El usuario es responsable de las manifestaciones que vierta o difunda en la web.